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2012/09/24

¡Un verano genial!

Cuando llegué de las colonias mis padres me dijeron que iríamos al camping Aneto de Benasque y preparamos las cosas. Cogí un cuaderno de pintar, el que tenía dibujos de mujeres para diseñar ropa; la nintendo; y mi muñeca preferida, la del pelo naranja, vaqueros azules y una camiseta rosa.

Tardamos mucho en llegar y cuando paramos vi un aparcamiento muy ancho y en el fondo había un edificio grandísimo y moderno. Era el hotel Panticosa. Mis padres me dijeron que nos quedaríamos una noche en panticosa. Cenamos pizza y a la mañana desayunamos bollos de chocolate. Me gustaron mucho las piscinas de Panticosa.

A la tarde fuimos al camping Aneto. Para quedarnos por una semana entera, pero no nos quedamos toda la semana en el camping. Nos fuimos a un balneario que está en frente del Maladeta. Tiene una piscina con agua natural del monte que es agua caliente. También, fuimos a los Llanos del Hospital. Un lugar que antes era un hospital para los que pasaban por el puente.

El último día madrugamos porque teníamos que recoger todo para marcharnos.

Vinimos a casa muy cansados porque habíamos hecho un largo viaje, pero on el recuerdo de las geniales vacaciones que pasamos. ¡Fueron muy especiales!

A los pocos días volví al colegio con la esperanza de aprender mucho.

2012/04/20

La rbelión de las bombollas

     Son casi las siete de la tarde y he salid de la biblioteca para volver a casa. En el semaforo brilla la luz verde para peatones.

     De repente, todas las bombillas se apagaron seguidas. Yo, seguí a la luz del barrio para ver dónde se terminaba. Me llevó a un rincón florido y ví que un extraterrestre eléctrico se cargaba con la lúz del barrio. Le dije que le ayudaría y le traje las linternas que tenía en casa.

Fuí a dormir prometiéndole al extraterrestre que volvería al día siguiente.

A la noche , ví que algo luminoso desaparecía en un bosque florido, como el de la tarde.

Me vestí y fuí a ver si le pasaba algo al extraterrestre eléctrico. Llegué al lugar y ví que un platillo volador partía con el extraterrestre a su planeta ; a Electricium.
Entonces, escuché un mensaje que le extraterrestre me había emviado por telepatía :

-Zzziento no quedarmeee, teniiia que cargaaar.

Yo, volí a casa y soñé con él. Al día siguiente, todas las bombillas volvieron a encender.

2012/03/30

De nube en nube



Tenía ante mí el mapa de la isla. Sólo me preocupaba una cosa : ese maldito dragón que la rodeaba y que, según decían, se tragaba todo aquél que intentaraacercarse a ella...

Yo intnté entrar en la isla y el ragón me tragó. Ahora estoy en el cielo, pero todavia tengo un plan para conocer la isla.

Como ya estoy en el cielo creo que podré entrar en la isla, porque el dragón no me verá, entonces, si entro silenciosamente, podré ver la isla y coger una parte del dineo del dragón.

Primero, me vendría bien hacer un mapa.
Luego, cogeré las cosas necesarias para viajar durante una semana.

Parece que saltar de nube en nube es divertido, pero es muy dificil porque las son resbaldaizos. Por surete, tengo las botas adecuadas para no resbalarme.
Mañana a la mañana voy a comenzar el viaje . . .

Estoy en una nube cómoda. Me he cansado y estoy descansando.

Ahora boy a dar un salto a la nube de Lanzarote y luego a La graciosa y luego . . . ¡ Ahh ! ¡ Si estoy en la isla ! ¡ Voy a entrar silenciosamente. ¡ Damba ! ¡ Ayyy ! Me he dado con algo ! ¡Pero si esta isla tiene una barrera ! ¿ Para qué sirve entonces el dragón ? Bueno, todo el mundo quiere p`roteger su único tesoro no. ¡ Espera ! ¡ Ahí hay un agujero ! ¡ Ahí en la barrera !
Entré por ally.

Ahora voy a coger una parte del dinero. La verdad es que esta isla es preciosa, y eso es lo único que tiene el pobre dragón.

Me he conmivido y no voy a coger nada. ¡ Es como si por ejemplo me quitasen un brazo ! ¡ La abarícia me ha cegado ! Ahora iré a mi casa.

2012/03/09

El lápiz de la alegría

     Aquella noche estaba desesperada. No podía creer lo que sus ojos veían. Todo cuanto hacía salía volando del papel.

     A la chica, se le ocurrió sacarle punta al otro lado del lápiz y dibujó su desesperación, pero antes de terminar se le rompió la punta del lápiz . Le faltaba la otra punta del lápiz. Empezó a pintar, pero el lápiz no pintaba. ¿ Por qué sería ? Nuestra protagonista, pensó y pensó, pero, no encontró el modo de pintar con ese lápiz.
Entonces, se quitó la diadéma y  dijo estas palabras :

     - ¡¡ El rosita mariposita !!

Apareció un duende rosa, salido por la diaidéma y la niña le contó su problema. El duende le dijo que pintara la solución de su desesperación y la chica le dió las gracias por la idé que túbo.
Entonces, díjo otras palabras.

     - ¡¡ Resuelto el problema, se acabó el poema !!

La niña se colocó la diadema en la cabeza y pintó una cara sonriente. ¡ El color del dibujo, el gris, se comvirtió en verde; en su color favorito !

     La cara sonriente salió del papel y se metió en el cuerpo de la chica. De repente, nuestra protagnista, sintió que algo se le salía y otra cosa que se le entraba; Eran la desesperación y la alegría. Se le salió la desesperación y le entró la alegría.

     Al fin, aun que el lápiz volvió a pintar por los dos lados, la chica, solo pintó por el lado de la alegría.

2012/03/03

M. mi amigo

Las escuelas estaban vacías y los maestros —maestras no existían aún en aquella época— estaban en paro forzoso.

            En la calle ya no se veía ni un niño. Las carreteras estaban rotas y las casas caídas.

            De vez en cuando, se veían mendigos pidiendo dinero o comida. Yo no tenía mucho que dar, pero les daba algún euro.

            Parece que ser turista o periodista es muy fácil y divertido, pero algunas veces es muy difícil.

            Un día conocí a Miguel. El me dice que le llame M. M tiene los ojos muy claros y el pelo negro.

            ¿Quieres que te cuente cómo nos conocimos?

            Yo iba caminando por el pueblo para encontrar una persona con quien hablar. De repente, me perdí en un cruce de caminos. Pasé un hora y media intentando salir de allí, pero no lo conseguí. Pasó la noche y vino un niño: M. Él me preguntó por qué había ido a ese sitio por el que nadie pasaba nunca. Él me dijo que la gente iba por allí sólo cuando quería estar sola. Le pregunté por qué quería estar solo y él no me contestó.

            M se fue a casa y yo le seguí.  Me quedé durmiendo en su casa. Sin embargo, al día siguiente, él salió de su casa y ya no volvió más.

            A mí se me acabaron los días de los que disponía como periodista para realizar mi trabajo. Fui al aeropuerto para coger un vuelo de regreso. Durante todo el viaje fui dándole vueltas a qué tipo de sanción podrían imponerme porque regresaba sin una sola entrevista. A pesar de todo, estaba tranquilo porque había hecho un amigo, y eso era lo más importante.

2012/02/21

El regalo

     Cuando Amelia se despertó ese día, tenía los ojos vendados y una ilusión tan grande como ella misma.

     Amelia tenía diez años. En las navidades, le encantaba usar un vestido y un gorro puntiagudo a juego con el vestido. Amelia tenía a el pelo marrón; casi negro y los ojos los tenía verdes. A Amelia,  le encantaba jugar. Sobre todo a la comba. Amelia tenía un peluche.

     De repente, su padre, le dió un cola de burro. ¿Que haría con eso? Amelia gritó:
     -¡Ahhhhhh! ¡Es el juego en el que hay que ponerle la cola al burro! ¡Que facil!
Amelia se acercó a la pared y empzó a tocar algo. Enda seguida notó  que era un papel. Ella pensó que era el dibujo del burro y puso la cola en la parte derecha del dibujo. Amelia se quitó la venda y miró al papél.
¡ Era el dlbujo de navidad que había hecho el día anterior ! En el dibujo, aparecia un árbol de navidad y a la izquierda ponía: ¡ Felíz navidad !

     De repente, Teresa, la madre de Amelia, cojió un regalo en el que ponía su nombre. Entonces, Amelia y su padre cojieron los suyos.

     Amelia, abrió rápidamdente su paquete, y vió un remolino morado. Sus pdres, se quedaron sorprendidos por el remolino. El remolino era mediano. Tenía un sonido tan fuerte, que había que taparse las orejas.
 
     Amelia vió un hueco dentro del remolino. Cojió su peluche y saltó al remolino. Sus padres se quedaron preocupados por ella y se quedaron mirando fijamente al remolino. El remolino les habló:


     -Amelia estará bien. No os preocupéis.

     Amelia se encontraba en un lugar precioso. Había muchos osos de peluche para jugar como con el suyo. Entonces, Amelia dejó su peluche en el suelo. ¡ Su peluche tomó vida ! Amelia no se lo creyó y cerró los ojos por un momento. Los abrió y ¡ Era verdad ! Su peluche v ivia ! Amelia lo abrazó y unos metros detrás del oso, vió una cuerda morada para jugar a la comba. Amelia fué a por ella. La cogió y empezo a jugar :

     - Papá, mamá, con cuantos añitos me voi a casar ...
Jugando a la comba se cayó. Fué al lago de las sirenas a mojarse la herida y vió que algo se movía. Ella, asustada, dió un paso atrás. Esa cosa que se movia, apareció rápidamente a la superficie del lago, salpicando agua fresca en la cara de Amelia.

     ¡ Lo que saló era una sirena ! La sirena salió con un casco de oxígeno con forma de burbuja, imbitando a Amelia a visitar el lago de las sirenas. La sirena era muy guapa. Tenía la cola vede y el pelo muy largo y rojo ; Se parecía a la sirenita del cuento.

     Amelia, cojió su casco de oxígeno y se tiró al agua. A Amelia, le creció una cola azul. La sirena, le enseñó los corales naranjas que había en el lago.

     Amelia se extrañó porque en los lagos no hay corales. Le preguntó a la sirena por qué había corales en el lago, si en los lagos no suelen estar. La sirena le contesto :

     - ¿ No te has enterado de que este sitio es mágico ? Las sirenas tampoco existimos.

2011/12/11

La ardilla maga

     Estaba paseando tranquilamente por el parque, cuando una ardilla se encaramó a la valla y me dijo:

- ¡ Eh tu ! Si, si, tu, ¿ Quieres que te cuente un secreto ?
Yo le respondí:
- Los secretos no se dicen ¿ Verdad ?
- Ya lo sé, pero se que tu no dirás nada.
Dijo la ardilla.
Entonces, me contó su secreto:
- Yo soy mago.
Yo le pregunté si podría cumplirme unos deseos y me dijo que podría cumplirme tres deseos.
Yo le di las gracias:
- ¡ ¡ Muchas gracias ! !

Fuí a casa y pensé muy bien los tres deseos.
 Primer deseo: Sacar buenas notas. 
 Segundo deseo : Tener una casa bonita
 Tercer deseo : Tener un trabajo que me guste.

Tenía pensados los tres deseos.
Fui a donde la ardilla, pero desgraciadamente, caí en un agujero negro.
¡ Creía que era el fin del mundo ! Pero de repente, me encontré en el suelo enrollada en la manta de la cama.

Fuí al colegio y al volver encontré al peluche ; a la ardilla tirada por la cama con un gorro de mago. ¿ De donde saldría ese gorro de mago ?

2011/11/13

El lápiz perdido

     En el se encontraba una mulitud de rotulaores, boligrafos, gomas y otros objetos diversos. Perdido entre todos ellos se hallaba un viejo, pequeño y gastado lápiz.
Yo no le dí importancia y lo tiré.

     Mi amígo, estaba preocupao y le pregunté:
-¿qué te pasa, amigo?
El me respondió:
-Hola, Alex. no encuentro mi lápiz preferido.
Yo no sabia cómo ayudarle y le dije:
-Lo siento, pero yo no lo tengo.

Fuí a casa e hice los deberes.
Ma recordé del lápiz viejo y feo y pensé que era el suyo.
¿Ese lápiz tan feo era su preferido?
Hay unos mas bonitos, pero¿Por qué estaba en mi estuche?

     Era de noche y fuí a la cama.
El siguiente día lo primero que hice fué mirar la basura, pero no estaba el lápiz!
Miré a mi amigo y me senté en mi silla.
Mi amigo estaba enfadado y le dije:
-¿Que tal, amigo?
-¡Mal!¡mi lápiz estaba en la basura!
Yo le pedí disculpas, pero él no lo entendió.
-¿Por qué?¿Que me has hecho?
Le dije:
-Yo fuí el que tiró tu lápiz preferido. Lo siento.
-Te perdono. Pero no lo hagas más.
-¡¡Muchas grácias!!
Acabé el día contento.